Sira no puede decir que ha sido una gran lectora toda su vida. No sería cierto. No al menos desde un punto de vista literario. Su pasión por este tipo de lectura es relativamente reciente. Ese fue su refugio y su consuelo en uno de los peores momentos de su vida, aún demasiado reciente como para haber dejado de doler. No obstante, su amor por los libros empezó hace mucho tiempo atrás, antes incluso, de que aprendiera siquiera a leer.
